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Enfrentamiento

Hoy he tenido que enfrentarme a mis miedos, a mi falta de fe. A no querer dejar ir. A aferrarse a una esperanza que no existe, amar de lejos, tener eso como regalo. Dejar que un abrazo, una mirada y una sonrisa cariñosa fueran suficiente. No quiero, realmente tener que someterme y tener que creerle a Dios. Ser capaz de ser transparente y orar de manera sincera, sin tapujos. Pedir lo que mi corazón quiere y también estar dispuesta a que el reordene prioridades según Sus deseos. Y estas lineas a alguien que no profesa fe, y especialmente quien no ha crecido en una relación personal y duradera con el Dios de la Biblia, y su hijo Jesucristo han de sonar locura. Pero muchos saben que no es así y si bien me duele en el alma no puedo dejar de trabajar en esto. Pero ay por Dios que me cuesta enfrentarme a las profundidades de mi corazón. He conocido gente tan valiosa, y tengo tanto miedo de que me dejen y olviden. Tengo tanto miedo de comenzar nuevas comunidades porque simplemente amo es...

Shanghai bajo la lluvia

Es tarde. De madrugada. De esas tantas veces en medio de alguna otra tarea y donde las ganas de escribir me toman por sorpresa. O de al menos, escribir sobre lo que esta pasando en mi cabeza. En estas horas de madrugada, muchas veces estoy escuchando mis favoritas de Erik Satie, sus gymnopedies. O a veces la trillada pero sublime claro de luna de Debussy. Y sin fallar, por alguna razon me invade la nostalgia de Shanghai bajo la lluvia. Me transporto brevemente a dias nublados en esa ciudad  tan magnetica y compleja. Me imagino caminando en busca de un cafe en la concesion francesa, justo antes de que la lluvia arrecie. Entre los malls y entre los puestos tradicionales chinos. Entre los laowai y los shanghaineses. Es plena tarde, como las 4, o a veces me encuentro caminando por esos barrios residenciales que camine la ultima vez que estuve alli, como a las 11 de la manana. A veces, estoy buscando a alguien, otras veces estoy a punto de encontrarme con esa persona. Y otras veces a...

Lost blogs, missed updates

La gente ya no escribe. My friends do not write anymore. Or at least, they do not write blogs anymore. I think, everyone stopped blogging around 2012. If I look closely, I did stop for a while just around that time. I am assuming it was because of Facebook being in an all time high, where being part (or purposefully not being part) of the Facebook community was the way to be read and seen. Now we got used to its language; we are conditioned to write open letters, long opinions, "tl;dr"s, and whatnot through that medium. I kind of miss my friends' writing, although I never explicitly told them I read them. Because I didn't do it religiously (as most things in my life) nor my commitment to them was bound by time. Because let's face it, it is 2 am and I am in the middle of assessment pains but I am writing about writing. How meta, how useless, how ineffective. But their windows to their lives and souls are a bit different here than on Facebook. Here I write becau...

Hygge

Mucha agua ha pasado bajo este puente, que está estrenando una nueva década pero irónicamente sintiéndose más joven e inexperta que nunca. A pesar de mi misma, y quizás por ese acto de haber dejado los sueños como propios y como algo de que aferrarse, es que fui sorprendida por los caminos del destino y mis propias decisiones.Dios concedió (si, Dios me lo concedió...creo que es hasta milagroso) terminé en Australia, estudiando diplomacia en la universidad que en algún momento dije que iba a estudiar. También recientemente pasé por el dolor más intenso de perder un ser querido. Sigue sintiendose irreal, el dolor sube y baja como las mareas y a veces envuelve como cuando nos llevan las olas del mar. Pero asi como el dolor tiene aire marino, asi también siento la presencia de Dios en la brisa, y su fuerza campante en estas olas que me han tocado navegar. Estoy lejos otra vez, sigo soltera, sigo con ánimos de familia algún día, sigo dejando que Dios se haga cargo de eso. Pero estoy más ...

Certezas grandes y chicas (o cómo no morir)

Si usted, querido lector invisible (o yo del futuro, porque soy la única lectora segura) lee mi ultimo post, pensará que estoy en mi casa hecha una bolita y en terapia. Pues no. Estoy trabajando con un horario estable , experiencias nuevas, unos kilitos de más y amigos con los cuales me veo todas las semanas, volviéndome a afiatar en una comunidad dentro de mi iglesia, aprendiendo de mis errores. ¿Satisfecha? Pues tampoco. La verdad es que en este momento siento que tengo todo para ser inmensamente feliz o desdichadamente triste; no es una cosa de vasos medio llenos o vacíos sino de una tensión especialmente marcada en este horrible periodo de transición que parece ser la segunda mitad de mi veintena. Por un lado, como dice el post anterior, tengo un montón de experiencias de vida y sueños "cumplidos", además de lo que mencione del trabajo y la vida "normal" sin sobresaltos inesperados. por otro y al mismo tiempo, me lleno de frustraciones como no vivir sol...

Sueños

Admito que, mientras escribo esto, hay unas lagrimitas de cocodrilo que se me salen sin querer y veo todo borroso. Verán; no es fácil para mi enfrentar la realidad, especialmente ésta, porque me deprime y me deja con las manos vacías en un futuro cada vez más incierto. Hace diez años yo iba en cuarto medio. Igual que ahora, no sabía muy bien que esperar de la vida, ya que cuando había imaginado el futuro siempre me vi desde una posición más preparada y más madura de la que realmente me encontraba. Pensé que salir de la adolescencia se iba a notar, así como ahora, espero que la adultez se manifieste de alguna manera clara. Pensé que mi yo de ayer y hoy iban a ser distintos, pero no ocurrió hace diez años y tampoco ocurre ahora. Mis sueños siempre han sido distintos, y aunque ser distinta venía anexado a una personalidad depresiva y una niñez más bien solitaria, siempre me he enorgullecido de esa distinción. Quizás porque en el mundo hay más gente rara que normal, o todos los autores ...

Rutinas

Tengo una relación de amor y odio con las rutinas. No lo paso bien con ellas, no me agradan pero las necesito desesperadamente. Soy un ser naturalmente a la deriva, que tiende al caos; en vez de orden propongo desorden de manera inconsciente. Es por esto que no me acostumbraré nunca a las rutinas pero me sirven para saber como funcionar normalmente. De hecho, me permiten funcionar. Estos últimos dos meses, y en menor medida, estos últimos dos años han sido sin rutinas predispuestas, y creo que me han llevado a la aparente "ruina" en que estoy ahora. No tengo horarios fijos y a veces tengo mucho tiempo libre, que en vez de ocupar en todos los proyectos que se me ocurren o en pasar tiempo de calidad con gente, o en aprender de Dios o en contemplar la naturaleza y agradecer que estoy viva pues...malgasto mis preciados ultimos años de juventud sentada sola haciendo literalmente nada. Estoy insomne (pero nunca lo he dejado de ser realmente, tengo horarios cambiados), duermo a de...